XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Dolor en 4.º dedo de mano izquierda.
Enfoque individual
Mujer, 80 años, acude a consulta por dolor en articulación interfalángica proximal (IFP) del 4.º dedo de mano izquierda de meses de evolución, con aumento progresivo de la intensidad en las últimas semanas. Niega traumatismo previo.
A la exploración física, dolor a la palpación cara posterior de articulación IFP del 4.º dedo de mano izquierda, acompañado de impotencia funcional para la flexión completa por dolor. En el momento de la consulta no presenta signos de artritis activa (calor/rubor), dactilitis ni deformidades nodulares visibles (Heberden/Bouchard negativos). Exploración neurovascular distal conservada.
Enfoque familiar y comunitario
Funciones superiores conservadas. Independiente para las actividades básicas de la vida diaria. Habitan en una vivienda salubre con condiciones higiénico-sanitarias adecuadas. Cuenta con buena red de apoyo familiar.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Artrosis (primaria vs. erosiva). Artritis (Artritis Reumatoide / Artritis Psoriásica). Artropatía por depósito de microcristales (Gota / Pirofosfato cálcico).
Tratamiento y planes de actuación
Se solicita analítica y radiografía de ambas manos. En analítica presenta parámetros generales sin hallazgos patológicos. VSG, PCR, Anti-CCP y ANA resultan negativos.
En radiografía de manos: Cambios degenerativos en articulaciones IFP de 3.º y 4.º dedos e IFD del 2.º dedo. Destacan erosiones centrales bien delimitadas en «sacabocados» / en «alas de gaviota» en IFP de 3.º y 4.º
Evolución
Ante la sospecha de artrosis erosiva, inicia tratamiento farmacológico con medidas no farmacológicas (protección articular y reposo relativo), derivándose a Reumatología para valoración conjunta.
La artrosis erosiva es una variante agresiva caracterizada por episodios inflamatorios, erosiones articulares y rápida progresión funcional. Su identificación precoz en Atención Primaria resulta fundamental para diferenciarla de las artritis inflamatorias autoinmunes. La radiografía simple de manos es clave para reconocer el patrón erosivo característico y orientar el diagnóstico, permitiendo un manejo sintomático y funcional temprano y evitando tratamientos inmunosupresores innecesarios.

