Comunicaciones: Casos clínicos

Abordaje del penfigoide ampolloso en el medio rural: el papel crucial del médico de familia y la coordinación interniveles (póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria, ámbito rural.

Motivo de consulta

Prurito generalizado de 8 semanas de evolución, refractario a tratamiento con antihistamínicos.

Historia clínica

Enfoque individual

Mujer de 83 años con antecedentes de hipertensión, diabetes tipo 2 y ERC G3. Consulta por placas urticariformes y excoriaciones en tronco y extremidades, que evolucionan a ampollas grandes y tensas. La biopsia cutánea y la inmunofluorescencia fueron compatibles con penfigoide ampolloso (PA). Tras una respuesta inicial excelente a manejo corticoide, presentó nuevas ampollas en extremidades, cuero cabelludo y mucosa oral, además de una úlcera venosa secundaria en pierna. Se repitió analítica por discordancia clínica/anatomía patológica/serológica con Anticuerpos (Ac) - anti BP180 (BPAG2) positivos que confirma diagnóstico.

Enfoque familiar y comunitario

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Penfigoide Ampolloso.

Inicialmente se planteó un diagnóstico diferencial con prurito senil, eccema o reacción medicamentosa (por coincidir con ajuste de furosemida) sin mejoría tras suspensión de esta. Posteriormente el desarrollo de ampollas grandes y tensas sobre las lesiones eritematosas previas, con respeto de mucosas, hizo sospechar una enfermedad ampollosa autoinmune. Se realizó derivación urgente a Dermatología con sospecha de PA. La biopsia cutánea y la imunofluorescencia directa evidencian depósito lineal de IgG y C3 a lo largo de la membrana basal, junto con Ac anti-BP180 positivos, confirmando el diagnóstico de PA.

El principal problema es la fase prodrómica de la enfermedad, con lesiones que pueden orientar a diferentes dermatosis, generando la llamada "trampa diagnóstica", llevando a la suspensión innecesaria de tratamientos esenciales y al uso ineficaz de antihistamínicos.

Tratamiento y planes de actuación

Suspensión del diurético inicialmente, derivación urgente a Dermatología, tratamiento con corticoides sistémicos en pauta descendente y tópicos de alta potencia (prednisona). Se añade posteriormente doxiciclina y seguimiento por Oftalmología.

Evolución

Favorable con tratamiento pautado y seguimiento conjunto de su Médico de Familia rural y Dermatología.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

Se destaca el papel del médico de familia en el medio rural, el cual debe mantener una alta sospecha clínica ante dermatosis pruriginosas refractarias en ancianos. Y subraya la importancia de iniciar de forma oportuna el tratamiento con corticoides, tópicos, de alta potencia o sistémicos según gravedad y comorbilidades.

Además, la coordinación estrecha con Dermatología (incluyendo herramientas como Teledermatología) es esencial para un diagnóstico precoz y un manejo terapéutico que reduzca la morbilidad en pacientes complejos.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Alonso Vázquez, Maurenis
CS. A Capela. Ferrol
Pérez Movilla, Aida
CS. A Capela. Ferrol
Quintero Barajas, Lyda Viviana
CS Fontenla Maristany. Ferrol