XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Servicio de Urgencias de Atención Primaria.
Sensación de inestabilidad al deambular y con apoyo plantar.
Enfoque individual
Hombre, 35 años, sin antecedes personales de interés.
Refiere que hoy, mientras jugaba al fútbol, comienza súbitamente a sentirse inestable al caminar, especialmente durante el apoyo plantar izquierdo. Niega caída, golpe o traumatismo directo. Afirma únicamente mínima molestia posterior en el tobillo y discreta impotencia funcional; no consulta por dolor, sino porque siente que el pie «no le responde» con normalidad. Niega clínica neurológica.
Exploración fisica: Buen estado general. Consciente, orientado y colaborador. Exploración neurológica sin focalidad: lenguaje normal, pares craneales sin alteraciones, fuerza 5/5, sensibilidad conservada, reflejos osteotendinosos simétricos y coordinación normal. En tobillo izquierdo presenta discreto edema posterior, sin deformidad ni dolor óseo. Se objetiva hundimiento palpable en el trayecto del tendón de Aquiles y maniobra de Thompson claramente positiva. Conserva parcialmente la flexión plantar activa y contra resistencia, pero es incapaz de realizar apoyo monopodal en puntillas. Pulsos distales preservados.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La exploración neurológica normal, la discordancia entre mínima molestia y déficit funcional y la maniobra de Thompson positiva orientan hacia una rotura del tendón de Aquiles. Se planteó diagnóstico diferencial con esguince de tobillo, tendinopatía aquílea y causa neurológica de inestabilidad.
Tratamiento y planes de actuación
Se realiza ecografía musculo-esquelética a pie de cama y se objetiva rotura completa del tendón de Aquiles a 6 cm de su inserción calcánea, con separación aproximada de 0,7 cm, hematoma adyacente y cambios inflamatorios. Se indica descarga, inmovilización y derivación hospitalaria para valoración por el servicio de Traumatología.
Evolución
Tras valoración hospitalaria se confirma ecográficamente la rotura completa del tendón de Aquiles y se indica tratamiento quirúrgico.
La rotura aguda del tendón de Aquiles puede presentarse con escaso dolor y predominio de debilidad o déficit funcional; incluso puede conservarse la marcha y cierta flexión plantar por la acción de otros tendones flexores. Ante una inestabilidad súbita del apoyo es fundamental mantener la sospecha clínica y realizar una exploración física dirigida, incorporando maniobras de alto rendimiento diagnóstico como la de Thompson. Este caso pone en valor el papel de la Atención Primaria para detectar precozmente lesiones potencialmente quirúrgicas que, por una presentación poco dolorosa o aparentemente banal, podrían pasar inadvertidas.
